Perspectivas
Por qué la mayoría de los fundadores no residentes tienen dificultades para abrir una cuenta bancaria en EE. UU. (y cómo obtener la aprobación con depósitos considerablemente menores)
Leiros Consulting · 19 de junio de 2026 · 5 min de lectura
He sido testigo de cómo empresas sólidas renunciaban a su proyecto por esa cifra, convencidas de que la puerta estaba cerrada. No siempre es así.
Pasé ocho años en el lado del banco evaluando estas solicitudes. Vi con exactitud dónde existía margen de negociación, qué expedientes recibían un trato más favorable, qué entidades mostraban mayor flexibilidad y cómo la manera de presentar su empresa puede determinar el resultado. Ahora acompaño a numerosos fundadores desde el otro lado de la mesa.
Si un saldo mínimo elevado es lo único que le frena, con frecuencia merece la pena mantener una conversación antes de desistir. He ayudado a muchos a obtener la aprobación con depósitos considerablemente inferiores a los que el banco citó en un primer momento.
La verdadera razón por la que los bancos exigen cifras tan altas
Los bancos están sujetos a normas estrictas en materia de conocimiento del cliente y prevención del blanqueo de capitales. Cuando el titular reside fuera de EE. UU., el trabajo de conformidad se multiplica de forma considerable. Desde la perspectiva de la entidad, una cuenta extranjera de importe reducido puede generar casi tanto trabajo administrativo como una cuenta doméstica de gran volumen, pero aporta una fracción de los ingresos.
Por eso algunos gestores de relaciones abren la negociación con un saldo mínimo elevado: es su forma de gestionar el riesgo y de valorar si la relación justifica el esfuerzo. La cifra que citan no es siempre una norma inamovible; con frecuencia depende de lo completo y coherente que resulte el expediente cuando llega a su escritorio.
Lo que verdaderamente inclina la balanza
Tras revisar cientos de estas solicitudes, identifiqué los mismos patrones de forma recurrente. Los expedientes que obtenían mejores condiciones solían compartir varios elementos. La titularidad estaba claramente definida. La finalidad de la cuenta era coherente y concordaba con la documentación. Todo era consistente: nombres, direcciones, fechas. No existían lagunas que obligaran al revisor a formular preguntas adicionales. Cuando esas piezas encajan, el banco percibe un riesgo menor. Y un riesgo menor suele traducirse en disposición a aceptar un depósito inicial más reducido o a eliminar por completo el requisito de saldo mínimo. He visto cómo la misma empresa recibía una exigencia de 50 000 dólares en un banco y obtenía la aprobación con poco más de una cuarta parte de esa cantidad en otro, simplemente porque el expediente se presentó de manera diferente.
Dónde suelen atascarse los fundadores
La mayoría envía lo que tiene a mano y confía en la suerte. La solicitud les parece correcta, pero desde el lado del banco levanta señales de alerta.
Estos son los problemas más habituales que observé una y otra vez:
Datos de titularidad que no coincidían entre los distintos documentos
Una descripción de la actividad empresarial demasiado vaga
El uso exclusivo de la dirección del agente registrado, sin ninguna otra prueba de actividad real
Solicitudes presentadas ante entidades que, sencillamente, no desean este tipo de relación
Cuando aparecen estos problemas, el camino más sencillo para el banco es exigir un saldo mínimo elevado o rechazar la solicitud. Eso les protege y les permite cerrar el expediente.
Lo que realmente ayuda
La diferencia más significativa suele residir en cómo se articula el relato. Los bancos buscan respuestas claras a unas pocas preguntas fundamentales: ¿quién es el titular? ¿Para qué se utilizará la cuenta? ¿Cómo se desarrollará esta relación en el futuro?
Cuando esas respuestas son evidentes y coherentes, los revisores dedican menos tiempo a indagar y se muestran más dispuestos a ofrecer mejores condiciones. No se trata de tener la empresa más grande ni el mayor patrimonio. Se trata de eliminar fricciones en su proceso.
Algunas entidades son, sencillamente, más receptivas a los fundadores no residentes que otras. Una vez que se conoce cuáles ofrecen mayor flexibilidad y cómo dirigirse a ellas en la solicitud, el resultado cambia.
Preguntas que Leiros Consulting recibe con frecuencia
¿Es imprescindible contar con una dirección en EE. UU.?
Muchos bancos exigen algún tipo de dirección en EE. UU. El rigor con que la verifican varía según la entidad. Algunas se conforman con la documentación adecuada aunque no se trate de una oficina física. ¿Puede gestionarse todo esto sin viajar a EE. UU.?
En muchos casos, sí. Algunas entidades y plataformas tramitan todo de forma remota cuando el expediente está debidamente preparado. Otras prefieren o exigen una gestión presencial en algún momento del proceso.
¿Qué documentos son más importantes?
Los documentos de constitución, la confirmación del EIN, el pasaporte o documento de identidad de los titulares y un acuerdo de funcionamiento claro suelen encabezar la lista. Lo esencial es que todo sea coherente y cuente una historia sin fisuras.
¿Existen bancos que no exijan un saldo mínimo elevado?
Hay opciones con saldos mínimos reducidos o inexistentes, especialmente cuando el expediente refleja un riesgo bajo. No es algo automático, pero es más habitual de lo que la mayoría de los fundadores imagina.
¿Debería optar directamente por una plataforma de servicios financieros digitales?
Muchos fundadores comienzan por esa vía porque es más ágil. Algunos deciden posteriormente que prefieren una relación con un banco tradicional por otras razones. Ambos caminos pueden funcionar según las necesidades de su empresa.
Si en este momento se encuentra bloqueado, sepa que una exigencia de saldo mínimo elevado no siempre es la única opción. En ocasiones, simplemente significa que el expediente debe presentarse de otra manera o dirigirse a una entidad diferente.
Si esta situación le afecta y es el principal obstáculo que le frena, no dude en ponerse en contacto con nosotros. El equipo de Leiros Consulting 1 estará encantado de analizar su caso y determinar si existe margen real de actuación.
¿Ha recibido alguna vez una exigencia de saldo mínimo que le haya hecho reconsiderar sus planes?
Me interesaría conocer su experiencia.
Cristian Leiros es el fundador de Leiros Consulting. Tras ocho años de trayectoria en Amerant Bank, hoy acompaña a numerosos fundadores no residentes en la apertura de cuentas bancarias en EE. UU. con requisitos de saldo mínimo muy inferiores a los que se les cita inicialmente. Aporta un conocimiento privilegiado y directo de cómo evalúan realmente las entidades las solicitudes y dónde reside la verdadera flexibilidad.
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